¿Sabías que en México la edad promedio en la que un niño ve pornografía por primera vez es entre los 8 y 11 años?
Muchas veces no es intencional.
Sucede por accidente, curiosidad, o porque un primo o amigo se los mostró.
Y aquí viene lo importante ![]()
El silencio no protege. La información sí.
¿Qué podemos hacer como mamás y papás?
Hablarles del cuerpo, del respeto, de los límites, del autocuidado y del consentimiento.
Configurar controles parentales que regulen contenido, apps y tiempo de uso en dispositivos.
Prepararlos: explicarles que pueden aparecer imágenes o videos que no son apropiados para su edad.
Crear confianza: que sepan que pueden contarte lo que ven sin miedo a ser regañados o juzgados.
No siempre es fácil, lo sé.
Pero hablar de sexualidad con amor, claridad y respeto es una de las formas más poderosas de cuidar a nuestros peques ![]()
Acompañar también es proteger.