Cuando un niƱo enfrenta la muerte de un ser querido, no necesita que tengamos todas las respuestas.
Necesita sentirse acompaƱado.
Las palabras que elegimos pueden ayudarle a comprender lo que ocurre... o generar mÔs confusión.
Hablar con honestidad, escuchar sin juzgar y validar sus emociones fortalece su seguridad emocional y su confianza en los adultos que lo acompaƱan.
A veces, el mayor regalo no es encontrar las palabras perfectas.
Es estar presentes.
Desliza para conocer quƩ hacer y quƩ evitar cuando acompaƱamos a un niƱo durante un proceso de duelo.
El duelo no se resuelve.
Se acompaƱa