El lenguaje no se desarrolla solo. También necesita atención, memoria, planificación, flexibilidad y control inhibitorio.
Por eso, estos juegos trabajan cerebro + comunicación al mismo tiempo:
Secuencias con movimiento.
Haz 2–3 movimientos en orden y el niño los repite.
Trabaja: memoria, atención y seguimiento de secuencias.
Reacciona a la historia.
Digan una palabra clave y cada vez que la escuche haga un gesto.
Trabaja: escucha activa, comprensión auditiva, atención y autocontrol.
Historias por turnos.
Cada persona agrega una oración para continuar la historia.
Trabaja: planificación, organización de ideas, flexibilidad y conversación.
Juego de detectives.
Describe un objeto sin decir su nombre y el niño adivina.
Trabaja: vocabulario, inferencias y razonamiento verbal.
Ordena esta historia.
Ordena 3 imágenes y explica qué pasó primero, después y al final.
Trabaja: lenguaje narrativo, pensamiento secuencial y planificación.
Cambio de regla.
Primero sigue una regla… luego la cambias.
Trabaja: flexibilidad mental y comprensión verbal.
Describe sin decir.
Describir un objeto sin decir el color o para qué sirve.
Trabaja: control verbal, vocabulario y expresión organizada.
Más juego = mejor comunicación, más participación y más aprendizaje